viernes, 19 de mayo de 2017

¿SOBRE QUE TRABAJAMOS?



Estoy segura de que os preguntareis más sobre lo que vamos a trabajar, por eso hemos preparado este mapa para que sepáis donde nos encontramos y una gran historia que guarda la aldea de Donón.

https://www.google.com/maps/d/edit?mid=1coI4Fxgi81OzkCmzJLfaH0kJPA8&ll=42.2728278560545%2C-8.88368248959955&z=13



Cangas  es un municipio de la provincia de Pontevedra.  Se sitúa en el extremo occidental de la península del Morrazo, con la ría de Vigo al sur y la ría de Pontevedra al norte. Mientras que toda su franja oeste está abierta al Atlántico, por el este limita con el ayuntamiento de Moaña y por el norte con Bueu. El municipio se formó por la unión de cinco parroquias: Coiro, Aldán, Cangas, Darbo y O Hío. Es en esta última en la que se encuentra Donón, el lugar sobre el que vamos a trabajar.

El término “donón” era una palabra de posible origen celta que significaba recinto de piedra.

En la aldea de Donón se encuentra O monte do Facho. Desde el siglo X a. C. hasta el VI hay constancia de la existencia de un poblado fortificado en la Edad de Hierro en la ladera este, del cual no se conoce ninguna otra información que su excepcional tamaño.

En el siglo VII a.C.  surge el castro fortificado que subsistió en el lugar hasta el siglo I a.C. del cual aun podemos ver restos de murallas y piedras que conformaban sus viviendas que hoy en día cubren la ladera de la presente montaña.

A lo largo del siglo II hasta el IV d. C. se levanta un santuario romano de adoración al dios galaico Berobreo. Este se situaba en un área en pendiente que circundaba la cima de la montaña. Existen restos  de columnas que indican la existencia de un edificio, pero hasta el momento solo se conoce una disposición a cielo abierto de los altares que, en gran número, ocupaban buena parte de esa área. Se trata de uno de los santuarios romanos más importantes de la península Ibérica. Las puestas de sol de este lugar son espectaculares y se estima que a ellas fue debida la creación del santuario. Según cuenta la leyenda, las legiones romanas, cuando llegaron a estas latitudes en su conquista, huyeron despavoridas al contemplar una puesta de sol. 

Finalmente en el siglo XVIII se construye un puesto de vigilancia costera con fines militares.  

Sin embargo, esta excepcional  condición quedó marginada hasta que en tiempos recientes, el Instituto Arqueológico Alemán considera estudiar el proceso de transformación de los cultos indígenas de la España romana; a través de una de sus manifestaciones mas relevantes, los lugares de culto. O monte do Facho junto con otro, fue escogido como punto clave para el estudio de este proceso de aculturación. 

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